lunes, diciembre 20, 2010

De Martha para su hermana Noelia.

Noelia, me dijiste en tierra,
de la mar perturbada,
con esas tristes pupilas
y de núncacabar tu alma mar.

Enterrada.

Me suspiraste al oído Martha,
no te vayas por favor,
yo me había ido ya,
de fino color, al agua, ella.

A nadarte.

Líquidos ya mis tobillos,
te oyeron murmurar,
sin brillo hay un abismo
en la mar traidora, Martha.

Aterrada.

Nadé entre perlas y escamas mar,
y cien redondos colores
damas, caracoles y nácares
y cielos más hondos.

Tardaré.

Salí pronto a la arena,
corazón a contarte mar,
nena no hay abismos,
ni náufragos, ni agitación.

Tarareaba...

Noelia, en la playa te dijo Martha,
preciosa mía, nada serena,
que el agua te elije, mujer,
clara, azur de medio día.

Trataba...

¡Invadiste el mar tan segura!
como la última sirena mar,
pura, inmodesta, delirante,
tus venas de agua eran .

Arrebatada.

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