Si, de nuevo la araña tomando posesión del cielo blanco que era el techo de mis aposentos. Pero con patas de agua -burlonas- que caminan sobre las sobras de mi pecho, lo mojan, me mojan hasta el techo. El techo está húmedo también y aun nublado me calma y me aclara los pensamientos que tengo bajo el pasamontañas. La araña más bien hace el ademán de caminar, porque no se mueve, sigue en el mismo punto, riéndose locamente con sus patas, hablándome, diciéndome que es fácil. Yo también sigo en el mismo punto, no puedo moverme, no puedo verme, tal vez ya estoy verde y lleno de arrepentimientos. Estoy tirado y ahora mojado, semidifunto.
La araña insiste desatinada, pese a que hay ya mucha sangre debajo de mi espalda, insiste en que es fácil y comienza a darme instrucciones, como dictándome una receta, quito mi mirada del hacha, la veo a ella y por primera vez nos cruzamos las miradas. Pero ella me mira con las patas, cruzar su mirada es un largo camino hasta el techo. Aprovecha para decirme que no es necesaria una rima asonante, que sólo hacen falta un par de verdades, que sean probables. No he almorzado.
Habla calmada, y sigue con la lista. Que elija algo, lo que quiera, no muy al azar, pero que se pueda contar. Contable quiero decir, pero no con un número común, no una docena. - Un número lindo, diferente - Me dice - ¿Catorce? - Le pregunto. - Dieciséis - Me responde con una melodía solemne, con sus patas. Luego lista un color, un aroma y un sabor. Se me hace tan obvio que creo que no me está colaborando, está haciendo tiempo mientras me desangro, para comerse mis restos tal vez. Ni siquiera tengo con qué anotar, qué imbécil, yo sé que no me voy a acordar. Me está distrayendo hasta ahogarme en mi hemorragia, en mi palidez.
La veo ya borrosa y para darle un poco la razón, debo decir que en vez de ocho patas, le veo dieciséis, y tengo un amargo sabor de boca. Para terminar... -me dice ya con forma de aguamala- ... no se olvide de lo automático, de lo no preparado ni de que la tristeza se inhala y la tristeza se exhala.
No hay comentarios:
Publicar un comentario